Cookiebot es una de las plataformas de gestión del consentimiento más conocidas del mercado, y con razón: tiene un escaneo de cookies sólido y un amplio soporte de los frameworks de publicidad programática. El punto de fricción es casi siempre la factura. Como Cookiebot cobra según el número de subpáginas que encuentra en su escaneo mensual, una tienda modesta o una web de contenidos puede saltar del plan gratuito a 30-90 € al mes sin que su tráfico haya cambiado lo más mínimo. Para muchas empresas españolas eso es difícil de justificar, sobre todo cuando el mismo trabajo de cumplimiento se puede hacer por menos.
Esta guía repasa cinco alternativas a Cookiebot más económicas, CookiePilot, CookieYes, CookieScript, consentmanager y Complianz, y valora cada una por precio, funciones y las concesiones que de verdad pesan en producción. La idea no es tirar por tierra a Cookiebot, que es una herramienta capaz, sino ayudarte a decidir con criterio para tu propia web.
Por qué los equipos empiezan a buscar una alternativa a Cookiebot
Hay tres cosas que salen una y otra vez cuando la gente explica por qué está mirando otras opciones.
- El precio sube con tu número de subpáginas. Cookiebot no factura por visita ni por dominio, factura según el número de subpáginas detectadas en el escaneo mensual. El plan gratuito cubre una web pequeña; una tienda típica en Shopify o WooCommerce con unos cientos de páginas de producto y de categoría llega rápido a un plan de pago, y los catálogos grandes se van a 40-90 € al mes.
- El escaneo es mensual en los planes estándar. Una etiqueta que tu equipo de marketing añade hoy puede no quedar detectada, categorizada ni declarada en tu política de cookies hasta cuatro semanas después, que es justo la brecha que la AEPD marcaría en una inspección.
- Los registros de consentimiento se guardan poco tiempo. Si la AEPD abre una investigación, o un usuario discute que jamás consintiera, una ventana de conservación de 12 meses puede haberse cerrado ya.
Nada de esto convierte a Cookiebot en un mal producto. Solo significa que una web en crecimiento con un presupuesto ajustado a menudo saca más partido a su dinero en otro sitio.
Qué valorar al elegir una CMP
Cambiar de CMP afecta a si tu web sigue cumpliendo con el RGPD (el artículo 7 sobre el consentimiento) y con las reglas de ePrivacy, transpuestas en España en el artículo 22.2 de la LSSI. No elijas solo por precio. Estos son los seis criterios que conviene revisar antes de comprometerte:
- Google Consent Mode v2. Desde marzo de 2024 Google exige las cuatro señales (ad_storage, analytics_storage, ad_user_data, ad_personalization) para la publicidad personalizada en el EEE y el Reino Unido. Una CMP que no las pase todas te costará, sin que lo notes, datos de remarketing y de conversión.
- Consentimiento RGPD de verdad. El banner tiene que superar las pruebas prácticas que fija el CEPD: igual prominencia para aceptar y rechazar, categorías granulares, sin casillas premarcadas y con una retirada sencilla.
- Bloqueo antes del consentimiento. Los scripts no esenciales no deben dispararse hasta que el visitante acepta. Si se ejecutan antes, es lo más fácil de detectar en una inspección.
- Frecuencia de escaneo. Diario gana a mensual. Los nuevos rastreadores deberían cazarse en horas, no en semanas.
- Conservación de las pruebas. Tienes que poder reconstruir quién consintió a qué, y cuándo, durante todo el tiempo en que pueda interponerse una reclamación. El CEPD y la mayoría de las autoridades apuntan a unos cinco o seis años.
- Modelo de precios. Por dominio es previsible; por subpágina no lo es. Calcula lo que pagarás de verdad al tamaño que esperas tener dentro de un año.
Si una CMP falla en cualquiera de estos puntos, el precio más bajo deja de importar, porque estás cargando con el riesgo de una multa de hasta 20 millones de euros o el 4 % de la facturación anual global.
Las cinco alternativas en detalle
1. CookiePilot, creado en la UE para la UE
CookiePilot es una CMP europea diseñada en torno al RGPD y a ePrivacy desde el primer día, con los datos alojados en la UE. Escanea a diario en vez de una vez al mes, conserva las pruebas de consentimiento de cinco a seis años, entrega un script de menos de 15 KB y cobra por dominio a 7 € al mes con subpáginas ilimitadas. Consent Mode v2 viene enchufado de fábrica. La concesión honesta: es un producto más joven que Cookiebot y todavía no acumula el mismo número de certificaciones de terceros. Ideal para webs de contenidos en crecimiento, tiendas y agencias que quieren un precio previsible y datos alojados en la UE sin sorpresas por subpágina.
2. CookieYes, el líder en popularidad para webs pequeñas
CookieYes se usa muchísimo, sobre todo en WordPress, y tiene un plan gratuito generoso para webs muy pequeñas. Cubre lo esencial, Consent Mode v2, una declaración de cookies y un banner sin código. Los planes de pago suben con el tráfico y el número de páginas, así que la economía empieza a parecerse a la de Cookiebot en cuanto escalas, y el soporte es en buena medida autoservicio. Ideal para webs escaparate pequeñas y blogs que quizá nunca se les quede corto el plan gratuito o de entrada.
3. CookieScript, el plan de pago más barato del mercado
CookieScript tiene de forma constante uno de los precios de pago más bajos del mercado y una interfaz limpia y sin florituras. Gestiona con solvencia el escaneo, Consent Mode v2 y los banners multilingües. La interfaz puede resultar algo utilitaria y su informe de cumplimiento a fondo es más flojo que el de los grandes. Ideal para webs sensibles al precio que quieren un plan de pago sólido y no necesitan herramientas de auditoría pesadas.
4. consentmanager, la herramienta potente con test A/B
consentmanager es una plataforma consolidada y llena de funciones, con soporte de IAB TCF, analítica detallada y test A/B integrado de las variantes del banner, algo realmente útil si optimizas las tasas de consentimiento a escala. Con esa potencia llega más configuración y una curva de aprendizaje más pronunciada, y el precio refleja su posicionamiento enterprise. Ideal para grandes editores y webs financiadas con publicidad que necesitan TCF y quieren testar hasta lograr una tasa de aceptación más alta.
5. Complianz, una cuota anual única para WordPress
Complianz es un plugin de WordPress con una comunidad fiel y un modelo de licencia anual en vez de suscripción mensual, lo que puede salir más barato a lo largo del año si vives por completo dentro de WordPress. Está muy integrado con el ecosistema de WordPress, pero ese es también su límite: no es la herramienta a la que recurrir si gestionas varias propiedades fuera de WordPress. Ideal para webs de WordPress individuales que prefieren pagar una vez al año.
¿Cuál deberías elegir? Recomendaciones por escenario
- Una tienda o web de contenidos en crecimiento que no para de añadir páginas: CookiePilot, porque las subpáginas ilimitadas y el precio por dominio hacen que la factura no persiga a tu sitemap.
- Una web diminuta que quizá siga siendo diminuta: CookieYes en su plan gratuito, o CookieScript si quieres un plan de pago barato.
- Un gran editor financiado con publicidad: consentmanager por el TCF y el test A/B.
- Una única web de WordPress con presupuesto fijo: Complianz por la licencia anual.
- Una agencia que gestiona muchos dominios de clientes: CookiePilot, por el precio previsible por dominio y los datos alojados en la UE en toda la cartera.
La versión corta
Cookiebot es una herramienta respetable, pero su precio por subpágina y sus escaneos mensuales empujan a muchas empresas europeas en crecimiento a mirar en otra parte. Si quieres datos alojados en la UE, escaneo diario, una conservación larga del consentimiento y un precio que no se mueva a medida que creces, CookiePilot es el cambio más directo, y la migración lleva unos cinco minutos. Elijas lo que elijas, contrástalo con los seis criterios de arriba para que la opción más barata no acabe convirtiéndose en una brecha de cumplimiento cara.